was successfully added to your cart.

Carrito

Antonia Utrera

Mi primer contacto con el chamanismo se produce en el 2013 a través de mi Maestra, la chamana Monica Freyer, quien viene a Barcelona a ofrecer unos talleres de Iniciación. En abril de 2019, y después de seis años de estudio y prácticas, me Inicio como chamana, junto a otros cuatro compañeros más. El chamanismo que practicamos es a través del sonido del tambor. No hacemos uso de psicotrópicos. El Altar, el traje chamánico, los rituales que practicamos y todo el conocimiento nos ha sido transmitido directamente por los chamanes de Mongolia, con quienes mantenemos contacto en la actualidad.

Soy humanista, maestra de La Escuela de Silo. El humanismo universalista que practico basa su metodología de acción en la no-violencia activa. En el 2010 se abrió La Escuela al mundo, a través de las cuatro Disciplinas, alquímica, energética, mental y formal. De las cuatro vías de acceso a lo Sagrado yo realicé la Disciplina Mental, un trabajo profundo de Meditación Trascendental, una práctica diaria que duró nueve meses. Es así que los trabajos chamánicos que realizo se asientan en la Disciplina Mental como vía de acceso a lo Profundo.

En el 1995 inicio mis estudios de astrología junguiana, de la mano de los astrólogos Imma Fernández, y más tarde Lluís Gisbert, una práctica que a lo largo de estos casi veinticinco años, no solo me ha habilitado en el conocimiento profundo de la psique humana, también me ha facilitado el desarrollo de la mente simbólica.

La práctica constante con visualizaciones y meditaciones dinámicas, “Las Experiencias Guiadas” (Silo), no solo han sido valiosas como trabajo interno, también y sobre todo, me han abierto las puertas a la creatividad y a la soltura en el manejo de imágenes internas, algo de mucho valor, no solo para la vida diaria, también para la práctica chamánica que más tarde empecé a desarrollar.

Ya desde niña recuerdo haciéndome preguntas: “si Dios lo hace todo, si él decide todo por mi, Él, omnipotente, haga lo que yo haga da igual, ya que él decide todo por nosotros. Entonces ¿Qué pinto yo? ¿Cuál es la parte que a mí me toca? No era poca cosa, me estaba preguntando acerca de la intencionalidad de la conciencia, que por cierto, no es pasiva como nos han hecho creer. El ser humano no es un ser pasivo al que todo le sucede, sino un ser intencional capaz de transformar el mundo y así mismo.

El cambio personal y social es uno, no puede haber cambio social sin trabajo personal. Y solo el trabajo personal no es suficiente para el cambio que el mundo está necesitando.

«El necesario cambio del mundo y de la Humanidad no será operado por los intentos de reformar el mundo; los reformadores, en su lucha por un mundo mejor como ellos dicen, rehuyen la tarea de mejorarse a sí mismos; practican la vieja táctica, humana pero lamentable, de exigir a los demás lo que ellos no hacen por pereza; pero los éxitos aparentes que consiguen no les disculpan de haber traicionado no sólo al mundo sino a sí mismos.» (Jean Gebser)

Esta sabiduría ancestral profunda, el Chamanismo, que fue la primera forma de espiritualidad del ser humano, NO ES EXCLUSIVA de unos cuantos “elegidos”, esta sabiduría está en el fondo de la conciencia de todos nosotros. Nosotros decidimos si queremos despertarla o no. Pero estar, sin duda que lo está.

Antonia Utrera

Esta es una opinion

Leave a Reply